LOS 10 ERRORES MÁS FRECUENTES

1-. Caer en falsas valoraciones ante un estancamiento del cachorro. Hay que darle tiempo puesto que puede haber caído en una “Meseta en el Aprendizaje” que es un proceso natural en el que no hay evolución pero que le sirve para consolidar conceptos.

 

2-. “Hablar” en exceso con el bretón. En las primeras salidas al campo tendemos a comunicarnos a veces en exceso tanto cuando el bretón está junto a nosotros como durante la búsqueda. Si no tiene aún muy claros los comandos utilizados para incentivar la búsqueda puede suceder que al ser una raza que busca constantemente satisfacer a su dueño, adopte el roll de permanecer junto a nosotros o de pararse durante la búsqueda observándonos esperando ese esperado “refuerzo”.

 

3-. Utilizar caza de granja en mal estado pensando que menos es nada. Esto puede ocasionar la perdida de muestra y de motivación del perro al no presentar dificultad para capturarla. No olvidemos que es un depredador.

 

4-. Esperar a la primera jornada de caza real para sacar por primera vez al campo a nuestro ejemplar. Es muy arriesgado por la cantidad e intensidad de estímulos que se les presentan. Aquí podrían aparecer miedos o fobias generados por agentes externos y no intrínsecos de complicada recuperación.

 

5-. Abusar de la “Mariposa” pensando que vamos a potenciar el instinto de muestra o generar esta. Este no es sino un ejercicio para valorar las actitudes del cachorro, no lo debemos utilizar para potenciar conductas.

 

6-. Apostar por la cantidad en lugar de por la calidad de experiencias. Se trata de formar a un futuro auxiliar de caza real salvaje. Si sometemos en exceso a experiencias con caza fácil de localizar, que huele mucho, se deja incluso ver en exceso, etc. Al final podemos llegar a conseguir un bretón que sale al campo en busca de este tipo de experiencias ignorando a la caza real.

 

7-. Abusar de los métodos de Inmersión en detrimento de otros más progresivos. Los métodos de inmersión son los más rápidos e inmediatos pero pueden no ser los más recomendables para la formación de nuestro perro. En ocasiones estos sistemas se nos vuelven en nuestra contra.

 

8-. Utilizar Instrumentos de adiestramiento como la solución milagrosa sin previa adaptación y posteriores  refuerzos. Cuando se va a utilizar un Instrumento de Adiestramiento hay que tener en cuenta que es un agente externo nuevo para nuestro perro. Por lo tanto tiene que haber una familiarización y adaptación de este y para que se asocie correctamente un posterior refuerzo.

 

9-. No ponernos en la piel del bretón como ser vivo y como atleta. Todo buen atleta necesita de unas sesiones de entrenamiento para poner a punto sus potenciales físicos y todo tiene un límite, no podemos pretender que sin esta preparación previa esté siempre al 100%.

 

10-. Abandonar al bretón en la perrera hasta la próxima temporada.  ¿Qué le pasaría a un niño al que dejamos de llevar al colegio en la edad de escolarización y lo dejamos encerrado en casa hasta que cumpla la mayoría de edad?