LA CAZA DE GRANJA


Muy útil aunque muy peligrosa si se utiliza mal o se abusa de ella

Las piezas de granja pueden ser de gran ayuda para activar al joven bretón en sus primeras experiencias con la caza pues desafortunadamente para muchos el campo no dispone de la densidad de caza salvaje suficiente como para que nuestro bretón pueda iniciarse con facilidad. Por ello, utilizar caza de granja de calidad es una herramienta muy útil para estas primeras experiencias.

Al comienzo prescindiremos  de la escopeta e incluso de la detonadora, pues podría llegar a asociar negativamente el disparo (a priori un estímulo sonoro muy fuerte que en un primer momento podría ser negativo).  Bastaría en las primeras salidas que el joven bretón vuele un par de veces alguna codorniz o perdiz. Más exposiciones podrían saturar a nuestro bretón y podríamos tener el efecto contrario.

Puede suceder que en el trabajo previo de socialización el bretón comience a buscar laceando de una forma más o menos ordenada, si tenemos la suerte de disponer de caza salvaje con una cierta densidad podemos prescindir de la caza de granja.

Sobre cuando comenzar a trabajar con caza de granja somos de los que opinamos que una exposición temprana con unas condiciones adaptadas a la edad de nuestro cachorro  y siempre tratando de simular un lance natural pueden potenciar el instinto de caza de nuestro ejemplar.